viernes, 8 de marzo de 2019

LATRIL

Latril, la revista de Poetas de Cornellá, está en la calle. Aparece el primer número dedicado al año 2018, un año duro solventado con dedicación y tesón,una nueva etapa iniciada de forma convulsa que comienza a dar frutos de esperanza como esta publicación.
Atril es gratuita y se puede encontrar en bibliotecas y diversos centros de Cornellá.


lunes, 4 de febrero de 2019

ALEJANDRO



Si pareces dormido dulcemente
y en tu pálido rostro se adivina
la quietud de la vida que termina
liberando las dudas de la mente.

La mortaja de lágrima presente,
es la flor del final que ya germina
tu corona con alma cristalina,
de recuerdos que dejas en la gente.

Ya descansas del mundo y sus afanes,
de vorágines, ávido, sediento,
que indolente tritura los sentidos.

Acabaron terrenos huracanes
y la Gloria consuela tu lamento
en la paz de los seres escogidos.


Carlos Oyague Pásara
2-Febrero-2019


En memoria de Alejandro Sánchez Penalva


Adios a Alejandro Sánchez Penalva

En la madrugada del jueves al viernes pasados, a caballo entre enero y febrero, Ha fallecido Alejandro Sánchez Ahumada, expresidente de El Semillero Azul y de Poetas de Cornellá.
Alejandro, tras años de dura y animosa batalla contra el cáncer que hizo mella en su cuerpo, dedicó sus últimos días al entorno familiar.
Desde Poetas de Cornellá nos sumamos al dolor de su esposa e hijas y guardaremos emocionado recuerdo de quien fuera,desde la fundación del grupo, compañero y amigo.
Descansa en paz, Alejandro.


Espérame  más allá de las estrellas,
de los cuásares y nebulosas, allá
donde se convocan todos los poemas.
Carlos Fernández 



Alejandro Ahumada.
Huescar (Granada), 1950, Cornellá (Barcelona), 2019

lunes, 31 de diciembre de 2018

Relevo en el calendario






En Poetas de Cornellá estamos satisfechos del trabajo realizado en 2018. La nueva junta directiva ha sabido estar a la altura en todo momento y hemos mantenido, en una ciudad como Cornellá que tanto y tan bien apuesta por la cultura, el listón bien alto. En 2019 aparecerá el primer número de nuestra revista Latril y esperamos continuar en positivo un año que promete consolidar acercamientos ya iniciados con otras asociaciones culturales, un año ubérrimo y creativo en el que deseamos contar con vuestro apoyo a los actos que iremos realizando.
Con imágenes del festival de villancicos en que participamos el pasado día 22, os deseamos lo mejor para el año que comienza.
¡Buenas lecturas, salud y felicidad!













sábado, 24 de noviembre de 2018

PALABRA DUENDE GOTA A GOTA

El jueves 22 en librería Abacus de Sant Ildefons, nuestras compañeras de Poetas de Cornellá Consuelo Jiménez y Ana Isabel Pérez presentaron sus poemarios Palabra duende sin final y Alquitara. Contaron con la colaboración de Carlos Fernández y Jesús Pico. Fue una amigable velada que discurrió entre las voces en acecho de los libros y las palabras vivas de las poetas desgranadas por los cuatro ponentes.
Os dejamos unas imágenes del acto y la recomendación de que os paséis por la librería y en el apartado de Autores locales os hagáis con sus libros. Será una buena elección, una oportunidad de leer poesía cercana y de calidad que no defraudará a nadie.







viernes, 16 de noviembre de 2018

LA CASA DE BERNARDA ALBA en Cornellá

En la tarde noche del viernes 16, a instancias de Poetas de Cornellá, el grupo de teatro amateur de Sant Joan Despí, Hocus Pocus, nos deleitó con una lectura dramatizada de La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca. Ocho mujeres sobre el escenario, en una magistral interpretación del texto lorquiano, hicieron vibrar al auditorio que, puesto en pie, premió al elenco con una larga y cálida ovación.
El acto se celebró en la biblioteca central García Nieto y contó con la presencia entre el público de la regidora de Cultura del distrito IV, Aurora Mendo, cordial y cercana, como siempre.






















 


sábado, 13 de octubre de 2018

Recital homenaje a Leopoldo de Luis en el centenario de su nacimiento

El pasado jueves, 11 de octubre, en la sala Raimon Llort de la biblioteca central García Nieto de Cornellá, nuestro grupo, rindió homenaje a Leopoldo Urrutia de Luis, más conocido como Leopoldo de Luis, poeta en un tiempo sombrío, que dio a conocer sus primeros versos en plena guerra civil y editó en los difíciles tiempos de  la dictadura franquista, que lo vigilaba de cerca. Amigo de poetas como Miguel Hernández, León Felipe, Gabriel Celaya o Vicente Aleixandre, además de excelente poeta fue también editor, estudioso y crítico.
La presentación  corrió a cargo de Carlos Fernández. La presidenta Ana Isabel Pérez introdujo al poeta a quien Jesús Andrés Pico acercó al atento público asistente, hablando del hombre y del rtista, de su obra y del tiempo que le tocó vivir. A continuación los poetas y rapsodas Emilio Moreno,  Pedro Toledano, Gabriel Moreno y el propio ponente, pusieron voz a los versos del poeta cordobés y deleitaron al respetable con composiciones propias.







En el blog de nuestro compañero  Emilio Moreno, hallareis reseña del acto.












LOS NOMBRES DE LAS COSAS

Si decimos madera, se oye el viento
poniendo entre los árboles su música,
como cuando al nombrar el pan nos llega 
un vaho caliente de la mies madura
y al decir vino es un otoño claro
lo que nos toca con su mansa lluvia.

En el ala del nombre cada cosa
trae el olor de una sustancia pura,
la lejana verdad de su materia,
los cálidos cimientos que la fundan.

Si decimos madera suena el golpe
del leñador entre las altas plumas
vegetales, la sombra campesina
si pan decimos fugitiva cruza

y la mano artesana que levanta
la nívea luz de la amasada espuma,
y el rumor jornalero en los lagares
si vino dice nuestra voz, se escucha.

En la arcilla del nombre cada cosa
como en pequeños ríos acumula
el humano sudor, el noble esfuerzo
para su claridad primera y última.

Hasta nosotros vienen nombres, cosas:
madera, vino, pan, metales, frutas...
Satélites diarios nos rodean,
sus solícitas sombras nos ayudan.

Tienes que pronunciar los nombres
de las cosas sintiendo su profunda
realidad de materia y su invisible
condensación de vida. 

Tal la pulpa de una almendra, 
en la cáscara del nombre trozos de vida, 
vidas diminutas, duermen y se despiertan 
en tus labios, hijo, 
cuando tus labios las pronuncian.



ES COMO LEVANTARTE CON LOS OJOS


Es como levantarte con los ojos,
con las húmedas alas de los ojos,
al imborrable cielo del recuerdo.
Pasan nubes oscuras, tristes pájaros.
Lentamente tu nombre al fin se queda
solo, desnudo, inmóvil, imposible,
como estrella varada.

Y nombrarte es dolor. Reconocerte
después de cada tarde, como el sueño,
es el dolor diario. Cruzo absorto
calles hacia la angustia de la nada,
entro en casas desnudas,
hablo a seres extraños, torpemente.

Reconocerte es triste, como es triste
siempre identificarnos lo más nuestro
inútilmente cerca, naufragando
en la luz impiadosa de los días.
Entramos y salimos de nosotros
abandonando siempre lo que somos,
esa sola verdad que nos habita,
apaleado perro en las veredas
por las que transitamos sordamente.

Sentirte cerca duele, como duele
siempre palpar la herida que no cura.
Sentirte en lenta huida hacia la tarde
con un dolor solar sobre los párpados.

Veo a veces tu cuerpo como un río,
como un río pasando mudamente
el puente de mis años, por mi pecho.
Y en un heroico cielo, siempre inmóvil,
só1o tu nombre, herido de memoria.

En esta soledad me estoy poblando,
haciéndome de bosque y fronda hirviente.

Una renunciación acaso sea
más que segar la pretendida rosa
brotar oscuros árboles de sueño.



LA ROPA EN LA VENTANA




Como falsos ahorcados en el aire
sus cuerpos vacilantes y vacíos,
desnudos de nosotros, brazos, piernas,
cinturas, pechos, cuellos, suspendidos.
Pasa la luz de enero entre los blancos
fantasmas con su frío.

Deshabitadas formas desvividas,
huecos humanos ateridos.
Esa silueta con que juega el viento,
ese perfil he sido.
Tus manos compañeras lo han salvado
con su dolor de qué tristes residuos.

En el aire tal vez me reconozco,
un poco soy bandera al tiempo herido.
Jirón que se estremece mudamente,
por un cristal me miro.

Y no sé si es la ropa o es la vida
lo que pende de un hilo.




A MÍ MISMO

Ya sé que lo que escribo ya lo he escrito.
También que lloro lo que ya he llorado.
Sueño quizá lo mismo que he soñado.
Habité una casa que aún habito.

Me quejo de lo mismo que otros días,
enciendo el mismo fuego de señales,
son mis versos de ayer y hoy iguales:
sombrías señas, como ayer sombrías.

Pero,¿cambió el dolor? ¿Y la amargura?
¿Se borró la injusticia? ¿Es menos grave
el odio, o la miseria ya no crece? 

No ha cambiado mi forma de escritura
ni he dado todavía con la clave
de ver la aurora cuando no amanece.


Todos los poemas son de Leopoldo de Luis


















Presencia de POETAS

El jueves dos de mayo, en el singular marco de CitiLab, Poetas de Cornella, acorde con su propósito de colaboración con diferentes asociacio...